Maria C. Bruce es una psicoterapeuta con experiencia en un tema de época: la presión social. Columnista de varios medios de comunicación, autora de Entrenamiento Mental para Jugar al Fútbol y creadora de Optimalist, una app basada en datos que ayuda a mejorar el bienestar mental, esta consultora argentina que reside en Nueva York trabaja además de manera personalizada con personas en puestos laborales de mucha exposición y deportistas de alto rendimiento.
L’Officiel: ¿Qué es el Optimal Performance Training (entrenamiento de rendimiento óptimo) que vos proponés?
María C. Bruce: Es un enfoque que busca maximizar el potencial de una persona en contextos de alto rendimiento. En general, se lo relaciona con el deporte, pero también se aplica a la dirección empresarial y a la gestión de equipos, donde la necesidad de alcanzar el mejor desempeño es constante e hiperexigente. Además, estos profesionales enfrentan mucha presión para sobresalir en sus respectivas áreas. Esta presión puede venir de expectativas personales, demandas externas o por la competencia inherente a esos ámbitos. Por eso, el OPT pone el énfasis en el manejo del estrés y la ansiedad utilizando, por ejemplo, técnicas centradas en la respiración como principal regulador fisiológico. Además, se entrena el “reencuadre” (reframing), que implica un cambio consciente y constante de perspectivas y pensamientos negativos a positivos, permitiendo que los individuos puedan gestionar mejor la presión que sienten. Por otra parte, se trabaja en la resiliencia para sobreponerse a los fracasos o a situaciones difíciles, incorporando estas experiencias negativas como partes fundamentales (building blocks) para fortalecer el carácter y la determinación. La resiliencia se traduce en una capacidad de aprendizaje, de recuperarse rápidamente, y de seguir adelante con el objetivo final en mente.
L’O: ¿Cuáles son las principales presiones de la época y cómo pesan en la salud integral?
MCB: En general no es una en particular sino la acumulación de temas lo que hace que una persona se sienta desbordada o, peor, presente síntomas de patologías mentales serias. Por ejemplo, la ansiedad y la depresión exacerbadas por la pandemia, la incertidumbre económica y las presiones sociales, pueden acarrear conflictos interpersonales o dificultades laborales. Seguimos padeciendo consecuencias de la pandemia, como el aumento de sentimientos de soledad y desconexión. La influencia de las redes sociales, junto con intercambios negativos que van desde el bullying hasta microagresiones (tanto externas como autoinfligidas), contribuyen a una visión distorsionada que afecta la percepción y la autoconfianza y puede generar problemas de autoestima y trastornos de la imagen corporal. En cuanto al plano laboral, la presión y la falta de equilibrio entre la vida personal y profesional aumentan los niveles de burnout.



