Si alguna vez te has despertado cinco años después de romper con tu ex y te has dado cuenta de que ese idiota seguía afectándote, es normal que te preguntes a qué se debe. Hace años que no os veis y, sin embargo, por las buenas o por las malas, no puedes quitártelo de la cabeza. Cosmopolitan.com habló con Maria Bruce, LMHC, NCC, y fundadora de Maria Bruce Bienestar, para ayudarte a descubrir las extrañas formas en que tus rupturas pueden seguir afectándote años después.
1. Puede que te sientas más capacitado que nunca. Bruce cuenta que tuvo una clienta que siempre se vio a sí misma como débil, pero cuando su ex novio sufrió una muerte familiar, ella pudo estar a su lado y ayudarle con todos los preparativos que había que hacer. Bruce explica: “Se sorprendió de cómo manejó las cosas, ya que nunca pensó que pudiera hacerlo. Después se sintió más segura de sí misma y resolvió mejor los problemas en otros aspectos de su vida.”
2. Puede que se te den mejor los compromisos. Si tenías una afición que te encantaba pero a tu pareja no le interesaba y tú seguías con ella de todas formas, Bruce dice que puede que hayas aprendido a ceder sin renunciar a tu sentido del yo. También puedes trasladar esa importantísima habilidad de autocuidado a tu próxima relación.
3. Puede tener problemas para confiar en futuras parejas. Hay muchas razones para tener problemas de confianza tras una ruptura, pero si la última te pilló por sorpresa, Bruce dice que podrías trasladar esa traición y ese miedo a tus futuras relaciones. Bruce explica: “Si estabas locamente enamorado de alguien que parecía corresponder a tus sentimientos, y de repente esa persona decide romper contigo, no es improbable que te sientas traicionado y sorprendido. Esto puede generar problemas de confianza, ya que podrías volverte demasiado precavido y tener miedo a abrirte, utilizándolo como mecanismo de defensa para que no te vuelvan a hacer daño.”
4. Puede que hayas desarrollado nuevos intereses que se hayan convertido en parte habitual de tu vida. Si a tu última pareja le encantaba el senderismo y tú fuiste a apoyarle y descubriste que a ti también te gustaba, eso es algo que puedes llevar contigo pase lo que pase con él. ¡Nuevas formas de hacer ejercicio que no aburren!


